Mindfulness

Atención Consciente, o Atención Plena, mindfulness, o Sati como se la designa en pali, es una práctica en la que tomamos conciencia de las distintas facetas de nuestra experiencia en el momento presente. Podemos aprender a ser conscientes de cómo nos movemos, cómo nos sentimos (tanto física como emocionalmente), y cómo respondemos o reaccionamos ante cada momento de la vida. Esta cualidad de conciencia es la base de toda vida creativa, ya que nos permite ser honestos, pragmáticos, despiertos, valientes, y vivir con un sentido profundo de iniciativa.
Normalmente, solemos prestar atención a las actividades del momento sólo con una pequeña parte de nosotros mismos, mientras la mente y los pensamientos están en otra cosa completamente. Vivimos en el modo “piloto automático”, ocupándonos de nuestras cosas con muy poca conciencia de los detalles de nuestra experiencia del momento – ni siquiera de las intenciones que motivan nuestras acciones.
Cultivando la atención consciente, podemos aprender a tener mucha más sensibilidad para el proceso de reacción casi permanente que experimentamos en respuesta a todo lo que nos afecta en la vida. Podemos hacernos conscientes de las tensiones opuestas que crean nuestros impulsos de evitar las cosas que no nos gustan y de prolongar las experiencias que nos proporcionan placer. Puede que esto sea especialmente fuerte en el caso de las personas que viven con dolor o enfermedad, y es probable que sea una reacción automática, incluso ciega: amoldamos y cambiamos lo que hacemos para intentar evitar las sensaciones desagradables, sin ser realmente honestos, ni siquiera conscientes, acerca de lo que está ocurriendo. En consecuencia, no dejamos de añadir sufrimiento secundario a las sensaciones desagradables del dolor o enfermedad, lo que acaba reduciendo nuestra calidad de vida global.
La mayoría de las personas también tiene el hábito muy arraigado de recubrir su experiencia con una sucesión de puntos de vista, opiniones y juicios. Esto ocurre casi al mismo tiempo que los acontecimientos en sí, lo que les dificulta mucho encontrar algún sentido de espacio o iniciativa mientras se encuentran rebotando entre una reacción y otra. Con la Atención Consciente, podemos cambiar esto. Podemos aprender a desarrollar una conciencia exacta en cada momento de lo que es nuestra experiencia en realidad, en vez de encerrarnos en estos hábitos reactivos de pensamiento distorsionado acerca de nuestra experiencia. Esto nos permite tener algo como un espacio en el que podemos tomar decisiones más ponderadas – lo que a su vez nos ayuda a darnos cuenta plenamente de las posibilidades enormes de elección que tenemos en la vida.
Es posible que haya cosas que no podemos cambiar, como el dolor, la enfermedad o una circunstancia difícil, pero al menos podemos darnos cuenta de cómo reaccionamos o respondemos a todo lo que nos ocurre, y desarrollar estrategias para cambiar la relación que tenemos con nuestras circunstancias.
Conforme vamos poco a poco desenmarañando todas las capas y velos que hemos elaborado en reacción a nuestras sensaciones de dolor, podemos aprender a estar con nuestra experiencia en el momento de una manera honesta y sencilla. Y esto nos da la oportunidad de interponer un momento de elección antes de caer en la tupida red de las reacciones automáticas.
Mediante la Atención Consciente o mindfulness, podemos aprender a transformar cualquier momento en el que podríamos sentirnos una víctima de las circunstancias en un momento de honestidad, iniciativa y confianza.
BENEFICIOS DE MINDFULNESS
Enviado por Dharmakirti en Mié, 18/06/2014 – 19:14
La revisión de miles de publicaciones científicas demuestran que mindfulness reduce el dolor, mejora el bienestar mental y físico, y ayuda a las personas a gestionar mejor el estrés y las tensiones de la vida cotidiana (*). Veamos algunos ejemplos:
1. Mindfulness puede reducir drásticamente el dolor y la reacción emocional al mismo. Investigaciones recientes sugieren que los niveles medios de “molestia” del dolor pueden reducirse hasta un 93%.
2. Los ensayos clínicos muestran que el Mindfulness mejora el estado de ánimo y la calidad de vida.
3. El mindfulness mejora la memoria de trabajo, la creatividad, la capacidad de concentración y la velocidad de reacción. También mejora la resistencia y la capacidad de recuperación.
4. La meditación mejora la inteligencia emocional.
5. El mindfulness es un potente antídoto contra la ansiedad, el estrés, la depresión, el agotamiento y la irritabilidad
6. El mindfulness es al menos tan bueno como el counselling o los fármacos para el tratamiento de la depresión clínica.
7. El mindfulness reduce el comportamiento adictivo y autodestructivo.
8. La meditación mejora la función cerebral y calma la parte del cerebro encargada de producir hormonas del estrés.
9. La meditación mejora el sistema inmune. Los casos de ingresos en los hospitales por cáncer, enfermedades del corazón o enfermedades infecciosas son mucho menores en meditadores regulares.
10. El mindfulness puede reducir el envejecimiento celular
11. La meditación y el mindfulness mejoran el control de azúcar en sangre en la diabetes tipo II
12. La meditación mejora la salud del corazón y circulatoria, reduciendo la presión arterial.
*Basado en el libro de Vidyamala Burch, “Tú no eres tu dolor”, publicado por Editorial Kairós, 2016 (páginas 3-5)
7 cambios que mindfulness puede generar en tu cerebro
1. La práctica de la meditación ayuda a prevenir el deterioro cerebral a medida que envejecemos
2. La meditación reduce la actividad en los centros de auto-referencia del cerebro (las zonas yo, mí, mío).
3. Los efectos de la meditación son comparables a los efectos de los fármacos para la ansiedad y la depresión
4. La meditación puede generar cambios de volumen (tamaño) en áreas clave del cerebro
5. Tan solo unos pocos días de entrenamiento mejoran la concentración y la atención
6. La meditación reduce la ansiedad y la fobia social
7. La meditación puede ayudar a superar las adicciones
Extraido del articulo “7 cambios que mindfulness puede generar en tu cerebro” escrito por Juan Sangüesa, basado en un árticulo de la revista Forbes.com
La conciencia amable o compasión
La Atención Consciente o mindfulness en su mejor expresión está imbuida de amabilidad y compasión. En la tradición budista se dice que sabiduría y compasión son como las dos alas de un pájaro y mindfulness puede ayudarnos a cultivar ambas.
La sabiduría surge de tener una percepción precisa de la vida. Es sabio soltar las ideas, historias y reacciones que cubren las experiencias, es sabio también mirar profundamente en el flujo y la naturaleza cambiante de ambas experiencias, agradables y desagradables, como si estuvieran surgiendo y pasando como olas del océano.
La amabilidad y la compasión surgen cuando extendemos esta percepción a los demás. Es conmovedor ver cómo los seres humanos no enfrentamos a las mismas dificultades y somos propensos a las mismas tendencias. Las vivimos como si fueran únicas pero actuamos con los mismos dramas y luchamos con los mismos sufrimientos.
¿Cuales son los elementos de la práctica de meditación para el cultivo de la conciencia amable o compasión:
AmorKristin Neff, PhD, profesora de la Universidad de Texas, es precursora en la investigación de la compasión conciente hacia uno mismo. Establece las diferencias entre el concepto de compasión conciente hacia uno mismo y el zarandeado concepto de “autoestima”. La autoestima implica la evaluación de uno mismo de manera positiva y, a menudo, la necesidad de ser especial y ubicarse por encima de un supuesto promedio. La auto-compasión no está basada en comparaciones, sino todo lo contrario: se apoya en nuestras similitudes profundas con los otros por el mero hecho de compartir la condición humana.
Etapas de la práctica:
Respondiendo amablemente a toda nuestra experiencia
Aunque la intención de esta práctica es empatizar con los demás, comenzamos con nosotros mismos, sólo es posible conectar con los demás si tenemos atención, apertura y honestidad hacia nuestra propia experiencia.
Abriéndose a lo Desagradable: “si hay dolor, me permito sentirlo” Aceptación y auto-compasión
Lo desagradable o difícil es una parte inherente e inevitable de la vida, e incluso si te sientes feliz, aún habrá algunas pequeñas molestias. Si tienes sensaciones fuertes de dolor, abre suavemente tu atención hacia ellas con sensibilidad y amabilidad. Si el dolor o la inquietud es predominantemente mental o emocional, busca su eco en el cuerpo, por ejemplo, si estás ansioso, esto puede hacer eco como tensión en el estómago. Traer la atención a estos ecos físicos de tus sensaciones, te ayuda a mantenerte asentado con el momento presente.
Puede parecerte extraño llevar tu atención a los aspectos dolorosos o desagradables de tu experiencia, pero al hacerlo estás diciendo: “si hay dolor, me permito sentirlo”, de esta manera te abres a todo, incluyendo a lo desagradable y te ocupas de él con suavidad, amabilidad y ternura.
Observando la naturaleza cambiante del dolor
Cuando aprendes a mirar las sensaciones dolorosas o desagradables, también investigas sus propiedades o naturaleza. Comúnmente, en nuestro intento por alejar el dolor o los pensamientos difíciles, les hacemos parecer más sólidos de lo que realmente son. Se convierten en el “enemigo”, cuando en realidad el dolor de espalda o la tristeza, son un flujo de sensaciones, pensamientos o sentimientos.
Buscando lo placentero o ir al encuentro de lo agradable
Una vez que hayas suavizado un poco tu resistencia a lo desagradable, probablemente te sentirás más sensible y atento y con mayor capacidad para apreciar los aspectos placenteros del momento presente. Irónicamente, cuando rechazamos el dolor también nos paralizamos ante el placer. Es por esto que iniciamos esta práctica de meditación con la fase de apertura hacia lo desagradable antes de enfocarnos hacia lo placentero. Al desarrollar la actitud de un explorador en busca del tesoro escondido, puedes hacerte más consciente de la temperatura de tus manos, o de algo tan simple como el hecho de no tener hambre. Puedes notar alivio en las inmediaciones de tu corazón al relajarte en una aceptación honesta del momento presente.
Convirtiéndonos en un recipiente más grande o ampliar/ganar perspectiva
Habiendo explorado los aspectos placentero y doloroso de tu experiencia, ahora expande tu perspectiva sobre ésta e intenta tener la sensación de que eres un “recipiente más grande”, capaz de aceptar los aspectos tanto placenteros como dolorosos del momento. Cuando sientas que te estás aferrando a la aversión o al deseo, regresa a tu centro emocional nuevamente y continúa sentado ante el flujo de la experiencia.
Dentro de esta amplia atención puedes investigar la naturaleza de la experiencia desde un punto de vista de totalidad e integración. El vivir con los cambios continuos de la vida, sin intentar atraparlos o rechazarlos, crea una perspectiva fuerte y estable.
La práctica de la auto-compasión o self compassion es un manera especial para reducir gradualmente nuestra tendencia de resistirnos al dolor y aferrarnos al placer.
La atención plena o mindfulness dice: “nota el dolor” y la auto-compasión o self compassion: dice “date mucho cariño en medio de dolor”; dos maneras de abrazar nuestras vida de un modo más incondicional. C. Germer (autor del libro“El Poder de Mindfulness” y psicólogo clínico especializado en mindfulness y en psicoterapia basada en la compasión)
Darse cuenta de los patrones y tendencias de comportamientos que compartimos: La condición humana
También alentamos a la gente a que usen sus propias circunstancias como una oportunidad para llegar a entender más profundamente la condición humana. Todos los cuerpos están sujetos a la enfermedad y a la degeneración que viene con la edad. Podemos aprender a vivir en el punto de equilibrio entre hacer todo lo que podemos para ayudarnos, por un lado, y aceptar las dificultades inevitables de la vida por otro. Empeñarnos en buscar una “cura” para nuestra enfermedad o dolor muchas veces no hace sino llevar a más sufrimiento. Llegando a entender más profundamente la humanidad, es posible asumir nuestras propias dificultades mientras al mismo tiempo desarrollamos empatía con las otras personas que sufren.

Fuente: http://www.respiravida.net

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